La imaginación ofrece a la razón, en sus horas de duda, las soluciones que ésta en vano sin su ayuda busca. Es la hembra de la inteligencia, sin cuyo consorcio no hay nada fecundo”.
José Martí

martes, 13 de julio de 2010

Biografía de un cimarrón

Esteban Montejo

Por Leonardo Venta

Biografía de un cimarrón (1966) es una novela-testimonio narrada en primera persona, basada en entrevistas realizadas a Esteban Montejo, un negro cubano de 105 años, transcritas y editadas por Miguel Barnet.

Montejo, antiguo esclavo, cimarrón e insurgente de la Guerra de Independencia durante la última parte de 1890, vivió una extensa vida que le permitió llegar a protagonizar una especie de relación simbiótica escritor-testigo con Barnet.

La perspectiva no-blanca del texto implica un replanteamiento de la historia oficial a través de la narración de un testigo ocular. Ejemplos de este tipo de narración sobreabundan en la forma peculiar de Esteban Montejo de conjugar el verbo “ver” en primera persona, lo que añade credibilidad a los hechos narrados: “Yo lo vide y me acuerdo de ella”.

Montejo es portador de la memoria colectiva, la que se reconstruye no solamente por el relato de sus propias experiencias, sino también por las de otros, transmitidas a través de la tradición oral. Esa misma memoria colectiva recrea hechos fantásticos que enriquecen los mitos de carácter afrocubano: “Un hombre puede criar un diablillo (…) Un congo viejo del ingenio Timbirito fue quien me enseñó a hacerlo. Se pasaba las horas hablando conmigo”.

Aunque la ideología marxista favorece una interpretación materialista de la historia de Cuba, en la época en que Barnet escribió Biografía de un Cimarrón el sistema gubernamental no se atrevía aún a interferir en un proyecto del folklore afrocubano que en cierto modo satisfacía su nacionalismo obsesivo.

Montejo rememora los episodios opresivos que vivió, pero, evidentemente la pluma comprometida de Barnet, los lía con sutileza literaria a un presente mejor: “Lo bueno que tiene esto es que hoy se puede hablar de todo”. Es obvio que el escritor está obligado a mantener una relación de avenencia con el estado para poder publicar y sobrevivir en una sociedad en que la cultura está regida por la política: "Dentro de la Revolución, todo; fuera de la Revolución, nada".

William Luis en su libro Literary Bondage: Slavery in Cuban Narrative (1990) sugiere que la decisión de Barnet de abordar su proyecto testimonial es simplemente un ardid político en que Barnet cambia su actividad como poeta por una nueva modalidad que le permite conformarse al discurso revolucionario. Luis proporciona algunas informaciones valiosas para verificar su hipótesis:

"Barnet pertenecía a un grupo de poetas conocidos como El Puente, que tomaba el nombre de una casa editorial que existió en Cuba entre el 1960 y el 1965. En 1964, bajo la firma de esta editorial Barnet publicó su segundo libro de poesías 'Isla de güijes', pero poco después El Puente cayó bajo la mirada escrutiñadora del régimen, siendo sus miembros acusados de valorar más el aspecto estético de la literatura que el político. De esta manera, sus integrantes fueron fichados de contrarrevolucionarios y antisociales. Algunos fueron enviados a los campos de rehabilitación conocidos como la UMAP, mientras otros fueron excluidos de la vida cultural y literaria del país. Durante estos años Barnet no realizó publicaciones en Cuba”.

En el artículo “Testimonio y melodrama”, Monika Walter sugiere la existencia de un cimarrón no tan revolucionario como lo dibuja Barnet. Montejo, según Walter, experimenta “tanto las diversas formas de esperanza como las experiencias desencantadas, tanto la simulación astuta como la profunda sinceridad”.

Biografía de un cimarrón, por ser una narrativa escrita en Cuba después del triunfo de la Revolución, y su trascendencia como abanderada de una modalidad literaria innovadora en Latinoamérica – la novela-testimonio – implica una propaganda cultural favorable al régimen.

Si bien, Miguel Barnet rescata a Esteban Montejo del anonimato, la dualidad Barnet/Esteban no se aventura a criticar a la Revolución. Así y todo, la frase final del libro en la voz del protagonista: “Por eso digo que no quiero morirme, para echar todas las batallas que vengan”, deja una pregunta abierta: ¿Contra quién planea Montejo emprender dichas batallas?



Textos consultados

Barnet, Miguel. Biografía de un cimarrón. Barcelona : Ediciones Ariel, 1968.

González Echevarría, Roberto. “Biografía de un cimarrón y la novela de la Revolución Cubana”
Acerca de Miguel Barnet. Editorial Letras Cubanas. La Habana, 2000. 84-89.

Luis, William. Literary bondage: slavery in Cuba narrative. Austin : University of Texas Press, 1990.

Manzano, Juan Francisco. The autobiography of a slave/Autobiografía de un esclavo. Trans. Evelyn Picon Garfield. Bilingual ed. Detroit : Wayne State University Press, 1996.

Walter, Monika. « Testimonio y melodrama: en torno a un debate actual sobre Biografía de un Cimarrón y sus consecuencias posibles. » Todas las islas la isla. Nuevas tendencias en la Literatura y cultura de Cuba. Ed. Janett Reinstädeler/Ottmar Ette. Madrid Vervuet : Iberoamericana, 2000. 25-38.

No hay comentarios:

Publicar un comentario